Timoteo Perez Rubio

timoneo perez rubioTimoteo Pérez Rubio (Oliva de la Frontera, Badajoz, 1896 – Río de Janeiro, Brasil, 1977) fue un pintor español, ahora recordado por su matrimonio con la escritora Rosa Chacel y sobre todo porque fue el encargado de proteger en la Guerra Civil Española los mejores cuadros del Museo del Prado y de otras colecciones de Madrid, gestionando su traslado temporal a Suiza.

Nació en Oliva de la Frontera en 1896. Fue alumno de Adelardo Covarsí en la Escuela de Artes y Oficios de Badajoz, gracias a una beca cedida por el ayuntamiento de su pueblo.
En 1915, la Diputación de Badajoz le dio una beca para que se estudiara en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1917 y 1918 le concedieron otra beca de paisajista para el Monasterio del Paular, en el que consiguió sus primeros premios.
En 1921 consiguió otra beca para la Academia española en Roma. Antes de irse a Italia, se casó con la vallisoletana Rosa Chacel, escritora. Permaneció en Roma hasta 1928. En su estancia en Roma, pintó cuadros como “Plaza del Pueblo”, “Naturalezas muertas”, “Laguna de verano” o “Tejar de invierno”. En 1929 pinto “Paisaje de Trubia”.
En los años 30 ganó la Medalla de Oro con “Paisaje de Normandía” en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Viaja por Europa y América latina, exponiendo sus cuadros en galerías de arte como la galería Flechiem de Berlín, junto a cuadros de Joan Miró, Pablo Picasso y Salvador Dalí.
El Gobierno de la Segunda República Española le nombró Subdirector del Museo Español de Arte Moderno, antecesor del actual Museo Reina Sofía. Pero al comenzar la Guerra Civil, se encargó de proteger las obras del Museo del Prado y de los conventos y palacios madrileños. Ante los riesgos de la guerra, y en especial de los bombardeos (algunos proyectiles cayeron en los tejados del Prado), estas obras las trasladó al Palacio de la Sociedad de Naciones de Ginebra, arriesgando su propia vida hasta tal punto que un Ministro de entonces le dijo que “fuese buscando la forma de suicidarse si algo pasaba…”. Si no fuera por Timoteo, no podríamos contemplar las obras del Museo del Prado, obras tan relevantes como Las Meninas o El caballero de la mano en el pecho.
En 1939, Timoteo tuvo que exiliarse en Ginebra. Allí pintó e hizo una exposición de sus cuadros para poder subsistir.
En 1940 viajó a Brasil. Dos años después, realizó su primera exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes, que prolongó la gran escritora ganadora del Premio Nobel Gabriela Mistral.
En 1974, en la Biblioteca Nacional presentó una exposición que significó su vuelta a España, tras de casi 35 años de exilio. Volvió a Brasil donde, en julio de 1977 en la ciudad de Río de Janeiro, murió a los 78 años, precisamente cuando se planteaba volver a España.
En enero de 2010, el Ministerio de Cultura de España y el Museo del Prado tributaron un homenaje a varios museos extranjeros que apoyaron la protección de las obras artísticas españolas durante la guerra. Este acto contó con representación de la familia de Pérez Rubio y se complementó con una exposición en el vecino Paseo de Recoletos. Fuente wikipedia

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